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Jose David Hdez. Martínez
16 de julio del 2025
¿Sabías que perder tan solo un 2% de agua corporal puede reducir tu rendimiento físico hasta un 30%? Así de importante es la hidratación deportiva, un aspecto a menudo subestimado, pero fundamental tanto para atletas como para quienes entrenan con regularidad. En este artículo te contamos qué es la hidratación, cómo planificarla antes, durante y después del ejercicio, y por qué es esencial para tu salud y progreso.
La hidratación consiste en mantener un equilibrio adecuado de líquidos en el cuerpo. El agua representa más del 60% de nuestra masa corporal y es vital para regular la temperatura, transportar nutrientes, eliminar residuos y mantener el buen funcionamiento de órganos y tejidos.
La hidratación y la deshidratación son conceptos opuestos que tienen un impacto significativo en la salud. La hidratación se refiere al estado en el que se mantiene un equilibrio adecuado de líquidos en el cuerpo, mientras que la deshidratación ocurre cuando se pierde más agua de la que se ingiere. Esta última puede llevar a diversas complicaciones, como la reducción de la capacidad física, problemas cognitivos y, en casos severos, afecciones médicas serias.
Los signos de deshidratación pueden incluir sequedad en la boca, sed intensa, fatiga, disminución del rendimiento físico y, en situaciones graves, confusión y mareos. Por lo tanto, mientras que la hidratación adecuada es fundamental para el bienestar general, la deshidratación representa un riesgo significativo para la salud.
Durante la actividad física, especialmente intensa o prolongada, el cuerpo pierde agua y electrolitos (como sodio y potasio) a través del sudor. Una hidratación adecuada previene calambres, mejora la resistencia, ayuda a regular la temperatura corporal y acelera la recuperación muscular.
La cantidad de agua que un deportista debe consumir antes de realizar actividad física puede variar según varios factores, como la duración e intensidad del ejercicio, así como las condiciones ambientales. Sin embargo, hay algunas recomendaciones generales que pueden facilitar una correcta hidratación:
La alimentación también desempeña un papel vital en la preparación hídrica. Algunos alimentos tienen un alto contenido en agua y pueden contribuir a una mejor hidratación. Incluirlos en la dieta diaria puede ser una estrategia útil para los atletas. Ejemplos de estos alimentos son:
La correcta gestión de la hidratación durante el ejercicio es fundamental para mantener el rendimiento óptimo. Este proceso implica no solo la ingesta de líquidos, sino también la elección de las bebidas adecuadas y la monitorización de ciertos parámetros físicos.
Durante el ejercicio, es crucial determinar con precisión la cantidad y frecuencia de la ingesta de líquidos. Los atletas deben beber a intervalos regulares para evitar un déficit hídrico que pueda afectar su rendimiento. Generalmente, se recomienda consumir entre 200 y 300 mililitros de líquido cada 10 a 20 minutos.
Esta ingesta debe ajustarse según la duración e intensidad del ejercicio, así como las condiciones ambientales. En situaciones de calor extremo, se puede requerir un aumento en la frecuencia de la ingesta de líquidos. Evaluar la sed y el color de la orina puede servir como indicadores de la necesidad de rehidratación.

La selección de bebidas es un aspecto clave en la hidratación. No todas las opciones son adecuadas, ya que cada tipo tiene un propósito específico. A continuación, se describen las variedades más utilizadas:
Estas bebidas tienen una osmolaridad similar a la de los fluidos corporales y son ideales para actividades de larga duración. Proporcionan no solo agua, sino también electrolitos y carbohidratos, ayudando a mantener el equilibrio hídrico y proporcionando energía rápida.
Con una menor concentración de solutos, permiten una rápida absorción y son adecuadas para ejercicios de alta intensidad que requieren una hidratación rápida y efectiva. Su uso es más recomendable cuando la sudoración es intensa, ya que favorecen la rehidratación sin sobrecargar el sistema.
La fase de rehidratación tras el ejercicio es esencial para recuperar el equilibrio hídrico y optimizar la recuperación muscular.
La pérdida de líquidos durante el ejercicio puede ser considerable, y es vital restaurar el balance hídrico en el organismo. Cuando se realiza actividad física, a través del sudor y la respiración, se pierden líquidos que deben ser adecuadamente recuperados. Los atletas deben centrarse en el consumo de líquidos inmediatamente después de la actividad para ayudar a restablecer el volumen de plasma y facilitar la recuperación.
Una recomendación general es beber entre 1.5 a 2 veces la cantidad de peso perdido durante la actividad durante las horas siguientes al ejercicio. Por ejemplo, si un deportista pierde 1 kg, debería consumir de 1.5 a 2 litros de líquidos. Esta reposición debe realizarse preferentemente con agua o bebidas deportivas que repongan electrolitos.
La hidratación post-ejercicio no se limita solo a la reposición de líquidos. Es crucial complementar la ingesta con la adecuada aportación de nutrientes. Los hidratos de carbono y las proteínas desempeñan un papel fundamental en la recuperación muscular, ya que ayudan a reparar las fibras musculares dañadas y reabastecen las reservas de glucógeno consumidas durante el ejercicio.
Si tienes dudas respecto la aportación de nutrientes, entra en el siguiente artículo y descubre cuál es la diferencia entre alimento y nutriente.
Incorporar recuperadores en la dieta posterior al ejercicio puede ser una estrategia eficaz. Estas bebidas suelen contener una mezcla de carbohidratos, proteínas y electrolitos, lo que permite una recuperación más rápida y eficiente. Utilizar un recuperador especializado puede tener varios beneficios, como:
Los recuperadores son especialmente útiles en deportes de resistencia o en entrenamientos que exigen un esfuerzo físico considerable, proporcionando una respuesta nutricional inmediata que favorece el rendimiento a largo plazo.

Establecer un buen régimen de hidratación es esencial para optimizar el rendimiento deportivo. La tabla de hidratación ayuda a los deportistas a determinar sus necesidades específicas de líquidos según la actividad que realicen.
El consumo de líquidos varía según el tipo de actividad física que se realice, la duración y la intensidad. A continuación se presenta una guía general que puede servir como referencia:
Las necesidades de hidratación no son universales. Cada persona tiene diferentes requerimientos que pueden variar en función de varios factores:
Existen diversas herramientas y métodos que permiten monitorear el estado de hidratación de manera eficaz. Algunas opciones incluyen:
En JD Training Center, sabemos que un cuerpo bien hidratado es un cuerpo que rinde más. Por eso, te enseñamos a cuidar cada detalle de tu entrenamiento, incluida tu hidratación. ¡Tu rendimiento empieza por dentro!

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